Samstag, 27. Februar 2016

1515. DIE ARACHNIDEN

ARÁCNIDOS. Una arañita se subió a la cama. Puse la palma de mi mano ante ella. 
Sin pensárselo, puso sus patitas sobre mi mano. La acompañé a la terraza, donde los mejores bichos completarían su dieta. Pero me sentí culpable, porque la saqué de su hábitat. ¿Podrá volver a casa?¿Debí dejar que siguiera sin molestarla?¿Hice como los antiguos dioses griegos y jugué con su destino?. 
Como diría Grissom "Una vida se impuso sobre la otra".

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