Freitag, 26. Februar 2016

1514. INDIVIDUALITÄT GEGEN KOLLEKTIVITÄT

INDIVIDUALIDAD CONTRA COLECTIVIDAD. Cuando nacemos, recibimos un regalo, ciertamentente envenenado. Somos obsequiados por (X) con una vida: propia, individualizada, con una autoconciencia de nuestro yo. Una conciencia del yo-diferenciado-del-resto que a medida que vamos transitando por la adolescencia se va haciendo más profunda, más radical. Pero ¿y el libre albedrío?
Es cierto, somos libres para gestionar ese ego. Aunque más que gestionar, diría, domar (o ser domado por él). 
Nos pasamos media vida preguntándonos ¿qué soy?¿quién soy?. Y la vida, de una forma, de otra, o de todas las formas posibles juntas, siempre contesta lo mismo. "Te equivocas de pregunta". 
Durante esa media vida (o para algunos seres humanos, toda ella), transitamos en todas las escalas del egoísmo, egocentrísmo y el narcisismo, un narcisismo anclado en nuestro miedo más profundo; saber que no somos lo que creemos ser. 
¿Y qué es lo que creemos ser? ¡Individuos!. Seres aislados por finas capas de algo; de piel, de circunstancias, de conocimientos, de herencias, de dinero. Siempre hay capas que fingen separarnos. Y el ego se lo cree.
Pero nacimos individuos para descubrir con el paso de los años que no somos más que un colectivo. Un "nosotros". Una vida pensando que somos el centro del universo (también es igualmente egoísmo convertir a otra persona en centro del universo). Hasta que descubrimos que esa creencia no tiene ningún valor en absoluto. No para el Universo, porque...honestamente, desconozco cuál es el valor del Universo. Más bien para el conjunto de seres humanos, de personitas.
Todos los seres humanos, todos buscamos lo mismo: la paz, el amor, sentirnos seguros, sentirnos respetados. Reaccionamos con "ego" ante un mundo que identificamos como hostil. Tal vez ése sea el primer error. Repito, todos buscamos lo mismo. Sí todos buscamos lo mismo ¿qué sentido tiene el ego?. 
El bien común, tal vez ése sea un pensamiento maduro, una respuesta a qué hacer desde la individualidad, ya que si todos buscamos lo mismo, ¿qué sentido tiene buscar ese bien individualmente?.
Lo sé. Una cosa es decirlo, y otra hacerlo. "Hacerlo" supone renunciar al ego. No como forma de decir "yo no importo" sino como forma de manifestar que tras el ego está el "todo". Y que no se puede tener un poquito de cada uno. Es decir, una contradición aparente, renunciar al ego lleva a un bien mayor que beneficia más al ego, sólo que ya no es "ego, ya es otra cosa ¿el qué?. Todavía no lo sé. Seguiremos investigando.

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen