Sonntag, 25. Oktober 2015

1390. RENNT, ZEIT, RENNT

CORRE, TIEMPO, CORRE! Los tres se reunieron, el fantasma, el pavo y Santa Claus para decidir si este año acudirían a la cita del calendario. Los tres tenían un cierto sentimiento de hastío, pues llevaban años apareciendo el mismo día y desapareciendo la misma noche, "total, ¿para qué?", acostumbraban a preguntarse. 
Un día de verano, se encontraron yendo por la calle el fantasma y Santa Claus. Tras la preguntas protocolarias de rigor, comenzaron a hablar de los días en los que debían aparecerse a los humanos. Y los dos llegaron a una conclusión: los humanos les aburrían sobremanera. Además, estaba la cuestión de las 24 horas: "¿Qué 24 horas!" preguntó enfadado Papa Noël.  "Dicen que me dedican un día entero para mí, pero eso no es verdad. A duras penas se acuerdan de mi durante los minutos en los que abren los regalos".
El fantasma asintió: "¿Qué me contarás?!. A mi me dan 24 horas. Mucha peli de miedo, mucho muertecito pero no me dejan aparecerme realmente porque les doy miedo ¿entonces?".
Los dos menearon la cabeza y quedaron para hablar oficialmente sobre ello el 25 de octubre. Acordaron invitar también al pavo a la reunión, conscientes, tal vez, de que él era el que más tenía que perder en todo esto.
...y llegó el día, se reunieron esta mañana y acordaron que desde este año ninguno de los tres acudiría a la cita con los humanos. Así se lo dijeron a Cronos, dios del Tiempo. Éste, comprensivo e imaginativo a partes iguales decidió darles la razón,  y determinó que sería el monigote de papel de los santos inocentes quien haría de fantasma, pavo y Santa Claus a partir de ahora. Así que ya lo sabéis, queridos niños, si queréis celebrar con corrección estos tres días, debéis poner un monigote de papel en vuestra puerta, hacer un rico monigote de papel al horno, y dejar que sea él el que os traiga los regalos....

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