Samstag, 12. September 2015

1347. KLARTRAUM

SUEÑO LÚCIDO. Esta noche he tenido un sueño, y aunque siento un poco de vergüenza al contarlo, creo que es interesante postearlo. 
El sueño era muy simple, Rajoy - el presidente del gobierno - estaba cocinando pollo con almendras en una cocina de un complejo turístico. Yo iba con Marta. Me acerco a él y le pregunto ¿pero sabes cocinar?. Marta me mira con cara de desaprobación, como diciendo "¿qué haces hablando con este tipo?". Le hago otra pregunta a Rajoy. "¿Así que sabes hacer cosas?.No lo parece. ¿Por qué no te muestras como eres?". Él contestó con un típico en él "no sé". Ahí se acabó el sueño. Sin más. Un sueño tontorrón. Tengo que aclarar que no sueño soñar con políticos ni con personajes famosos. A mi inconsciente le deben dar bastante igual. También debo aclarar que Rajoy no me es especialmente simpático. Dejémoslo ahí.
Le comenté el sueño a Marta, y los dos coincidimos en algo que suele pasar en los sueños. Seguro que a vosotros también os pasa. Cuando sueñas con alguien que en la realidad te cae mal, y en ese sueño, se comporta de una forma positiva, al despertar vemos a esa persona con otros ojos, y esa sensación suele durar unos días. Lo mismo pero en negativo, cuando soñamos algo malo con una persona que nos cae bien en la realidad, es decir, que nos hace algo malo en el sueño, en la realidad, al despertar, y por muy bien que nos caiga, mantenemos una cierta distancia con el sujeto.
Marta reflexionó y dijo. "¿te imaginas que aprovechan esto - que debe estar muy estudiado - para influir en una decisión, en un voto?. Una especie de sueño inducido". No es inimaginable. No es difícil inducir un sueño y más si se hace masivamente: por la tele o por la radio, para influir a las personas más permeables a esa inducción onírica. Imaginaros influir así uno o dos días antes de las elecciones. Espero que esta entrada no caiga en malos ojos.

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